Por su parte, la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, sostuvo que el mundo debe prepararse para un episodio potencialmente fuerte. Explicó que el fenómeno podría intensificar las sequías en algunas regiones, provocar lluvias extremas en otras y aumentar el riesgo de olas de calor tanto en tierra firme como en los océanos.
La especialista recordó además que el episodio de El Niño registrado entre 2023 y 2024 fue uno de los cinco más intensos de la historia reciente y contribuyó a que 2024 se convirtiera en uno de los años más cálidos jamás registrados a nivel mundial.
La OMM informó que continuará monitoreando de cerca la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas para brindar información actualizada a gobiernos, organismos humanitarios y sectores sensibles al clima, como la agricultura, la salud, la energía y la gestión de recursos hídricos.
El organismo remarcó que los pronósticos estacionales y los sistemas de alerta temprana serán herramientas clave para reducir riesgos, proteger vidas y minimizar los impactos económicos y sociales que pueda generar la llegada de un nuevo episodio de El Niño.
El Litoral
