LA NACION reveló este martes que una sindicalista de La Cámpora compró el departamento ubicado abajo del piso que ocupa Cristina Kirchner y hay dudas sobre su uso.
“Requiérase a la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica (DAPVE) que tenga a bien informar si Cristina Fernández de Kirchner registra egresos de la unidad funcional en la que cumple la pena de prisión bajo modalidad domiciliaria para hacer uso de la terraza del edificio, conforme la autorización conferida con fecha 17 de septiembre de 2025, más allá de aquellas oportunidades consignadas en algunos de los informes mensuales remitidos a este Tribunal”, dice un oficio al que accedió LA NACION.
En cada uno de esos documentos, se consiga el destino, la hora de salida y de llegada de Cristina Kirchner a su departamento.
En el caso de los movimientos dentro del edificio, figuran como “salida a la terraza” y los respectivos horarios.
Al igual que las visitas, las salidas a la terraza también están reguladas.
La Justicia autorizó a Cristina Kirchner a salir una vez al día “en horario diurno, entre las 6 y las 20 horas, y por un lapso máximo de dos horas”.
Tras la revelación de LA NACION, el juez Giménez Uriburu le pidió a la DAPVE que haga un informe detallado de los movimientos dentro del edificio, con la fecha y los horarios respectivos.
El magistrado quiere saber si existe alguna evidencia de que Cristina Kirchner fue al departamento de la sindicalista de La Cámpora.
El juez del Tribunal Oral Federal 2 también le envió un oficio al juez Julián Ercolini para conocer los detalles de la causa en la que se investiga a María Soledad Calle, la nueva “vecina” de Cristina Kirchner, y Abel Furlán, el extitular de la UOM.
En ese expediente se investiga a Calle ya Furlán por un contrato firmado en febrero de 2023 que le otorgó a la empresa Unión de Seccionales Metalúrgicas (USEM), donde la sindicalista es vicepresidenta, la administración de una parte de los fondos de la UOM.
A partir de ese momento, la empresa se quedó con el 0,5% del total de los aportes de los trabajadores de la UOM. Un negocio que habría significado una ganancia de unos $100 millones mensuales. Lo más llamativo de todo es que Calle ya apareció en ese momento como empleada de la UOM y representaba al sindicato ante organismos internacionales.
Tras la revelación de LA NACION sobre la compra del departamento del primer piso, la defensa de los tres sindicalistas que impulsaron la intervención de la UOM le pidió este miércoles al juez Ercolini el allanamiento de la propiedad y que se investiga si los fondos utilizados están vinculados a la posible defraudación en la UOM.
“Solicitamos que se profundice la investigación acerca del origen de los fondos utilizados para la adquisición del referido inmueble y que se examine, como hipótesis investigativa, si parte de los fondos eventualmente provenientes de las maniobras aquí investigadas pudieron haber sido posteriormente destinadas a la adquisición, administración o incorporación de bienes al patrimonio de Calle”, dice la presentación firmada por el abogado Yamil Castro Bianchi, que representa a Angel Derosso y Gerardo Piva, los gremialistas que se presentaron como querellantes en la causa y que son. oponentes a Furlán.
Unas horas después, militantes kirchneristas, vinculados a una agrupación de Lomas de Zamora, se reunieron en la puerta del edificio de San José 1111. Cerca de las 18 horas, la exvicepresidenta salió al balcón para saludarlos.
Por Nicolás Pizzi e Ignacio Grimaldi
diario La Nación
