El investigador adjunto del CONICET, Félix Ignacio Contreras, dialogó con Radio Sudamericana y explicó que los modelos internacionales advierten sobre la posible llegada de un fenómeno de “El Niño extremo” para el 2027. Aclaró que todavía se trata de «probabilidades» y remarcó la importancia de tomar medidas preventivas ante posibles inundaciones y lluvias más intensas en Corrientes.
En charla con Radio Sudamericana, Félix Ignacio Contreras, investigador adjunto del CONICET y especialista en Ciencias Ambientales, advirtió sobre la posible llegada de un fenómeno de “Súper El Niño” que podría impactar en Corrientes durante el próximo año con precipitaciones más abundantes de lo normal y riesgo de inundaciones.
El especialista explicó que actualmente ya se observa un “Niño leve”, aunque eso no implica consecuencias inmediatas para la región. “Cuando nosotros decimos que se está manifestando un niño leve, no significa que va a repercutir inmediatamente en nuestra región. Siempre repercute al año siguiente”, detalló.
Según indicó, los modelos climáticos prevén una probabilidad cercana al 25% de que el fenómeno se intensifique hacia fines de este año y tenga efectos más notorios durante el otoño del 2027, especialmente entre abril y mayo.
Contreras recordó que Corrientes ya atravesó episodios similares en 1998, 2014 y 2017, años marcados por lluvias extraordinarias y grandes crecidas de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay.
Riesgo de inundaciones y lluvias extremas
Contreras explicó que el principal riesgo estaría asociado a grandes inundaciones de los ríos, potenciadas por una seguidilla de años húmedos. “Puede ser que tengamos grandes inundaciones, sobre todo asociadas a los grandes ríos como el Paraná, el Uruguay y el Paraguay”, señaló. Sin embargo, remarcó que este tipo de eventos tiene la ventaja que «permiten anticiparse».
“La ventaja que tenemos es que podemos prever esa situación y mitigar los eventos negativos”, afirmó.
En ese sentido, insistió en la necesidad de avanzar con obras de infraestructura, limpieza de desagües pluviales y planificación de centros de evacuación para las zonas vulnerables.
Contreras remarcó que todavía queda un amplio margen temporal para tomar recaudos antes de que el fenómeno pueda manifestarse con fuerza. “Tenemos prácticamente un año por delante para tomar precauciones, hacer limpiezas y prepararnos”, explicó.
También sostuvo que los organismos encargados del monitoreo hidrológico podrían anticipar con tiempo una eventual crecida importante mediante alertas en represas como Itaipú y Yacyretá. Además, mencionó sectores vulnerables que deberían ser observados con atención, como Itatí, Paso de la Patria y barrios ribereños de Corrientes.
