Según explicaron, las temperaturas elevadas pueden afectar el normal funcionamiento del organismo y derivar en complicaciones graves si no se detectan a tiempo. Los grupos más vulnerables son los niños, los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas, como patologías cardiovasculares o diabetes.
Cómo actuar ante los primeros síntomas
Ante los primeros signos de agotamiento por calor, Sánchez Gelós indicó que es fundamental garantizar descanso en ambientes frescos y secos, utilizando ventiladores o aire acondicionado. Además, recomendó aflojar o retirar la ropa y aplicar paños húmedos o agua fresca sobre el cuerpo para ayudar a bajar la temperatura.
Si la persona está consciente, se debe ofrecer agua fresca de inmediato, evitando bebidas azucaradas, alcohólicas o calientes. En el caso de lactantes, se aconseja aumentar la frecuencia de la lactancia. Ante desvanecimientos o empeoramiento del cuadro, es clave contactar de inmediato al sistema de emergencias.
Recomendaciones para prevenir el golpe de calor
Los especialistas del Hospital de Clínicas remarcaron una serie de medidas básicas para reducir riesgos durante jornadas de calor extremo:
- Hidratación: beber líquidos fríos de manera regular, sin esperar a tener sed.
- Ambientes: permanecer en lugares frescos, ventilados y secos; evitar el sol entre las 10 y las 17.
- Ropa: usar prendas claras, livianas y de algodón; protegerse con gorras o sombreros.
- Alimentación: priorizar frutas y verduras con alto contenido de agua y evitar comidas pesadas.
- Actividad física: realizar ejercicio en horarios de menor temperatura y mantenerse hidratado.
- Niños y adultos mayores: asegurar acceso constante a líquidos y ambientes frescos.
