El fundador de Hablemos de Bullying y vocero de Argentinos por la Educación, Pablo Mainer, entrevistado por momarandu.com advirtió que seis de cada diez niños de ocho años poseen un celular propio, mientras que otro 23% utiliza el dispositivo de un familiar y solo el 18% no tiene acceso a un teléfono móvil.
Indicó que once provincias argentinas cuentan con algún tipo de regulación sobre el uso de celulares en las escuelas y remarcó que la prohibición del dispositivo no garantiza por sí sola una mejora en el aprendizaje, sino que debe integrarse a un proyecto pedagógico y de alfabetización digital.
Mainer, fundador de Hablemos de Bullying y vocero de Argentinos por la Educación, afirmó que la organización trabaja para instalar a la educación en la agenda pública mediante informes basados en datos oficiales y campañas que promuevan acuerdos entre distintos sectores. Durante una entrevista radial, explicó que el objetivo es que los debates educativos se desarrollen a partir de evidencia y no de opiniones o intereses particulares.
Mainer detalló que Argentinos por la Educación tiene sede en la ciudad de Buenos Aires y cuenta con aproximadamente nueve años de trayectoria. Señaló que uno de sus principales instrumentos es un observatorio que elabora informes cada quince días a partir del análisis de datos públicos vinculados al sistema educativo argentino.
“Argentinos por la Educación es una fundación que tiene sede en la ciudad de Buenos Aires. Ya tiene 9 años aproximadamente, que el principal objetivo que tiene es poner a la educación en la primera plana, digamos, en la agenda pública”, expresó Mainer al describir la misión de la organización.
El vocero explicó que los informes se elaboran mediante el entrecruzamiento de información proveniente de organismos oficiales, como el INDEC, las pruebas Aprender y las pruebas PISA. “Para que los debates en torno a la educación sean en base a evidencia y no tan atravesados a veces como pasa con otros temas, atravesados por opiniones personales o algunos intereses”, sostuvo.
Además, destacó que Argentinos por la Educación impulsa campañas específicas, entre ellas la de alfabetización iniciada en 2023, orientada a reforzar las políticas de lectura y escritura en los primeros años de la primaria. Según indicó, esta iniciativa ha contribuido a que la mayoría de las provincias desarrollen planes de alfabetización.
DATOS Y POLÍTICAS EDUCATIVAS
Mainer reconoció que en Argentina no existe una cultura plenamente consolidada de toma de decisiones basada en datos. “Argentina no tiene una cultura tan arraigada de lo que es la generación de datos y la toma de decisiones en base a datos y evidencia”, afirmó, aunque señaló que la situación ha mejorado gracias a la difusión de los informes y al trabajo conjunto con los ministerios provinciales.
El fundador de Hablemos de Bullying remarcó que la publicación de datos no debe utilizarse para establecer comparaciones competitivas entre provincias, sino para ajustar políticas y evaluar qué medidas funcionan mejor en cada territorio. “Saber cómo estamos, no desde juzgar, sino para tomar decisiones”, resumió.
En relación con la situación del sistema educativo, señaló que la fragmentación y la falta de continuidad de las políticas son problemas estructurales. Indicó que, según un informe de la organización, el promedio de permanencia de los ministros de Educación en las provincias es de dos años, lo que dificulta la consolidación de programas a largo plazo.
Mainer sostuvo que “la fragmentación por obviamente la política federal” y “la gran rotación que hay de miradas y de ministros” generan que muchas veces se inicien programas similares con distintos nombres. En ese sentido, consideró necesario un proyecto educativo nacional con lineamientos comunes que trasciendan los cambios de gobierno.
EL CELULAR EN LA ESCUELA
El especialista se refirió al informe reciente sobre el uso de teléfonos celulares por parte de niños de ocho años. Mainer informó que “seis de cada 10 chicos de 8 años ya tiene su celular propio”, mientras que otro 23% utiliza el dispositivo de un familiar y solo el 18% no tiene acceso al celular.
El vocero recordó que especialistas en salud y neurociencia recomiendan que el primer celular personal se entregue después de los 12 años. “Por lo tanto, este número, ¿no?, que sea a los 8 años, un 60% es un número muy elevado”, advirtió al referirse a la magnitud del fenómeno.
Mainer explicó que el tema del celular en la escuela se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la agenda educativa mundial. Señaló que en 2023 solo un cuarto de los países tenía regulaciones sobre el uso de celulares en el aula, mientras que en 2026 el porcentaje asciende al 60%.
En Argentina, indicó que once provincias cuentan con algún tipo de ley o regulación sobre el uso de celulares en las escuelas, aunque con distintos niveles de avance. “En Argentina 11 provincias están teniendo algún tipo de ley o regulación con respecto al celular con diferentes avances”, precisó.
DESAFÍOS DE LA EDUCACIÓN DIGITAL
Mainer aclaró que la prohibición del celular en las escuelas no constituye una solución automática para mejorar el aprendizaje. “Sacar el celular o prohibir el celular en las escuelas no alcanza”, afirmó, y explicó que la medida debe estar acompañada por una correcta implementación y por un proyecto pedagógico sólido.
El fundador de Hablemos de Bullying señaló que el uso intensivo de pantallas está asociado a problemas de concentración y a la exposición de niños y adolescentes a contenidos inapropiados. “Los chicos no se están aburriendo, no se están dando el lugar para aburrirse, para jugar, para imaginar”, expresó al describir los efectos del consumo digital en las primeras edades.
También advirtió sobre la necesidad de abordar la brecha digital, especialmente en los sectores sociales más vulnerables, donde el celular suele ser el único acceso a la tecnología. En ese marco, defendió la importancia de “alfabetizar digitalmente” y formar una “ciudadanía digital crítica” que permita a los estudiantes utilizar las herramientas tecnológicas con autocontrol y criterio.
Mainer recordó que durante la pandemia Argentinos por la Educación impulsó una campaña por la conectividad educativa para ampliar el acceso a internet en barrios populares. Según explicó, la experiencia de 2020 evidenció que muchos estudiantes no podían conectarse con sus docentes por falta de dispositivos adecuados o de acceso a datos móviles.
