El ministro de Producción de Corrientes, Walter Chávez, en declaraciones a momarandu.com confirmó que el Gobierno provincial trabaja en la elaboración de un protocolo de prevención para reducir el impacto que podría generar un eventual fenómeno El Niño, con especial atención sobre la producción agropecuaria y el sector ganadero.
El funcionario explicó que las acciones se orientan a anticipar escenarios de riesgo y preparar respuestas coordinadas para minimizar las pérdidas. En ese marco, sostuvo: «Es clave establecer un protocolo para mitigar los daños este posible fenómeno niño», al referirse a la necesidad de planificar antes de que se presenten eventuales inundaciones o excesos hídricos.
Chávez indicó que la planificación ya forma parte de la agenda del Gobierno provincial y recordó que la temática fue abordada durante la convocatoria realizada por el gobernador junto a distintos organismos y sectores vinculados a la producción. Según explicó, el Ministerio de Producción concentra sus esfuerzos en garantizar recursos estratégicos para afrontar una posible emergencia, especialmente en aquellas actividades donde los efectos de las inundaciones pueden comprometer de manera inmediata la continuidad de los sistemas productivos.
En ese sentido, el ministro detalló que el trabajo preventivo contempla la disponibilidad de alimentos para el ganado, reservas de forrajes y la identificación de campos altos que puedan utilizarse como refugio para los animales en caso de que se registren anegamientos. Al fundamentar esta estrategia, señaló: «Nosotros desde producción lo estamos haciendo pensando en alimentos, forrajes, en la posibilidad de tener campos, de conseguir campos disponibles, campos altos, teniendo en cuenta que prácticamente el 50% de la superficie de la provincia de Corrientes es una zona baja y si finalmente vivimos un efecto fuerte podría resultar afectado más de la mitad de la provincia».
SITUACIÓN DE LOS DISTINTOS SECTORES PRODUCTIVOS
Al analizar el presente del sector productivo, Chávez sostuvo que la realidad difiere según cada actividad económica y que resulta necesario evaluar las condiciones particulares de cada cadena. Explicó: «Hay que analizar cada una de las coyunturas que se viven en cada una de las producciones», al señalar que el escenario actual combina factores climáticos con desafíos económicos que afectan de manera desigual a los distintos rubros.
Dentro de ese panorama, el ministro se refirió especialmente al sector arrocero, cuya campaña de siembra se encuentra próxima a comenzar. Indicó que se trata de una actividad que mantiene un contacto permanente con el Ministerio debido al peso de sus costos estructurales ya las dificultades que enfrentan numerosos establecimientos para sostener su esquema productivo. Según expresado, existen productores que analizan la posibilidad de continuar con la misma actividad o diversificar su producción, en función de las condiciones económicas y de los riesgos asociados al contexto climático.
Frente a ese escenario, Chávez explicó que la política provincial apunta a sostener la actividad mediante herramientas de asistencia financiera y medidas destinadas a aliviar los costos de producción. En ese sentido, afirmó: «Nosotros lo que hacemos es poder dotar de distintas herramientas principalmente de tipo crediticio a través del Banco de Corrientes o vinculado a los costos fijos como es la Secretaría de Energía, para poder bajar esos costos y que esos productores que siempre han trabajado en estas producciones sigan haciendo el esfuerzo de poder seguir sosteniéndose».
