Subsidios, perforaciones de agua, entrega de forraje y alimentos, como así también la implementación de remates para pequeños ganaderos son algunas de las herramientas que siguen vigentes para superar el impacto de la sequía y los incendios.
Tres años de sequía acumulada, meses críticos de incendios con más de 400 focos ígneos diarios y una inflación sin freno signaron el comienzo de 2023. Y con la llegada del invierno, los sectores productivos que vienen padeciendo serias dificultades para sostener su actividad ven las pasturas resecas, los reservorios hídricos todavía bajos y una perspectiva de heladas en el horizonte que amenaza con congelar las expectativas de continuidad.
Sin embargo, en lo que va de este año también sucedieron hitos productivos destacables, que señalan a las claras el apego de las familias de campo por la cultura productiva. Y también el esfuerzo del Estado en la inversión pública para ayudar a contrarrestar el impacto de las contingencias climáticas, con la consigna de brindar herramientas para no bajar los brazos.
Desde enero de 2022 a la actualidad, el Gobierno provincial dispuso al menos 9 medidas estratégicas para asistir a los productores de los distintos sectores -ganaderos y forestales fueron los más afectados- y para solventar no solo la contingencia, sino también la recuperación con planes productivos que involucran innovación y desarrollo en la provincia.
Hubo decretos que permitieron crear un fondo especial para atender el combate de los incendios a través de la contratación de aviones hidrantes, además se realizó la declaración de emergencia y desastre agropecuario y, a la par, se establecieron de inmediato esquemas de créditos blandos y subsidios para ayudar a morigerar las pérdidas y recuperar rentabilidad con nuevas inversiones.
El último de estos esquemas, dispuesto para este 2023, se trató de una inversión de fondos por $ 5.000 millones, gestionables a través del Banco de Corrientes y con fondos del Fidecor y del Fodin.
Se trata de montos disponibles para créditos aún en marcha. Según fuentes oficiales, de las tres líneas de créditos principales disponibles se han aprobado en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) unos 250 proyectos, y todavía restan más de 100 en gestión.
En tanto, a través de Fidecor, existen casi 500 proyectos aprobados, mientras que desde el Banco de Corrientes, se atiende a más de 300 productores con montos asignados de más de $ 2.240 millones.
Sequía, de severa a leve
Abril ha sido un mes clave para evaluar el comportamiento de los indicadores climáticos.
Mientras que expertos del INTA registraron de modo satelital que solo el 6,3 % de la superficie de la provincia se encontraba cubierta con agua, mejoró por contraparte la categorización en el nivel de la sequía, que se pudo monitorear desde la Dirección Nacional de Riesgo y Emergencia Agropecuaria.
Según señaló ese informe, en la mayor parte del territorio provincial se pasó de una sequía «severa» a «moderada», en incluso «leve» en la región de la tierra colorada. Esa leve recuperación que trajeron algunas lluvias, aún sin la posibilidad de acumular agua en reservorios, permitió un alivio en una zona que a su vez había sido la más castigada por los incendios entre 2021 y 2022.
No obstante, los cuerpos de agua y los ríos que surcan el territorio provincial siguen señalando niveles hídricos bajos y deficitarios. Y las actividades ganaderas, forestales y citrícolas -en especial en el sur de la provincia- siguen padeciendo la contingencia.
En ese sentido, el Gobierno ha asignado fondos especiales en aportes no reintegrables, destinados en particular a los pequeños productores. Más de 8.500 productores recibieron subsidios en este primer semestre, con un desembolso que ronda los $ 900 millones. Se asignaron también partidas a la compra y distribución de forraje y alimento para el ganado, así como a la implementación de los remates y las perforaciones del Plan Aguas.

Según un informe oficial, el monto total de la inversión pública en la emergencia es de
$ 12.041.482.630, dentro de los cuales se contempla la exención de pago de impuestos a los productores afectados, los subsidios otorgados, los aportes en obras y lucha sanitaria por parte del Fondo de Desarrollo Rural, así como las diversas líneas de créditos blandos entregados y aún disponibles.
Programas para el desarrollo
En paralelo, y con la mira puesta en el despegue del desarrollo correntino, desde que se comenzó a implementar el llamado «plan pasturas» –que incentiva el cultivo de variedades especialmente adaptadas para la alimentación del ganado y la producción de forraje– ya se lo lleva adelante en 467 establecimientos productivos, distribuidos en 40 comunas. En algunas localidades -como Ramada Paso, San Miguel o Saladas- son más de 30 los productores que ya cultivan sus pasturas en cada una de ellas. A la par, y por regiones dentro del territorio según la aptitud del suelo, se incrementan los pequeños productores que suman programas de cultivos intensivos a sus actividades tradicionales.
Se trata del Plan Pecán, con $ 155 millones de inversión pública y más de 400 familias involucradas; así como el Plan Limón, con $ 350 millones de fondos y más de 600 productores adheridos. Y el más nuevo: el Plan Palta, con $ 45 millones de inversión pública y las primeras 160 hectáreas en desarollo a cargo de unas 50 familias.
Encuentro
Hoy habrá una reunión entre autoridades del Ministerio de Producción y referentes de los distintos sectores productivos, así como de organismos técnicos, donde la información del impacto de la sequía y los incendios será actualizada.
