Es una pequeñita de nuestra ciudad que se realizó su última quimioterapia en el Hospital #Garrahan «Queremos agradecer a todas las personas que oraron por su vida», expresó su familia. Faustina realizó ayer el breve e icónico momento que todos esperamos ver: tocó la campana del Hospital Garrahan, marcando un momento cargado de emoción: su última quimioterapia. Ese sonido tan esperado no solo representa el final de un tratamiento, sino también la valentía, la esperanza y la lucha incansable contra el cáncer infantil.
«La de Fausti y su familia es toda una historia de vida. En Goya movilizó a muchos que ayudaron a su adecuada internación en el Garraham. En su momento, los médicos en Buenos Aires se sorprendieron porque consideran que demoraron en su diagnóstico. Sufrieron mucho, pero ahora están con toda la esperanza», dijo una vecina de Goya que colaboró en las campañas para ayudar a la mamá de Fausti.
Cada vez que un niño o niña toca la campana en el Garrahan, no solo culmina un tratamiento: se celebra la vida, la lucha y la esperanza. Un ritual emotivo que ya es símbolo de victoria sobre el cáncer infantil.
(RADIO DOS)
