El heredero del «Taita» de la música litoraleña expresó su preocupación por la inclusión de géneros ajenos en el escenario mayor. Reclamó mayor respeto por la identidad del género y cuestionó las fusiones con ritmos latinoamericanos motivadas por el «marketing».
En el marco de la Fiesta Nacional del Chamamé, una de las voces más autorizadas del género, Coquimarola, hijo del legendario Mario del Tránsito Cocomarola, alzó la voz para defender la esencia de la música litoraleña. Tras su actuación en conferencia de prensa, el músico manifestó su malestar por la presencia de artistas y estilos que, a su criterio, desvirtúan la identidad de la celebración.
«No debemos desvirtuar la esencia de la fiesta, si no, se tendría que llamar Festival del Taragüí y ahí agregamos todos los géneros», sentenció Coquimarola, diferenciando la especificidad del chamamé en la celebración. El artista señaló una disparidad en el trato que recibe el género en otros escenarios nacionales: «Si toca un grupo chamamecero en Cosquín o Jesús María, parece que somos un mundo aparte y no nos dan el lugar que merecemos. Sin embargo, acá permitimos que se toque cualquier cosa».
El mensaje sobre las tablas
Uno de los puntos más firmes de su crítica fue el contenido del repertorio que presentan los artistas invitados. Coquimarola instó a que los músicos que suben al escenario de la Fiesta Nacional ofrezcan un mensaje que respete la tradición. «No podemos escuchar una música mexicana en tiempo de chamamé», advirtió, haciendo hincapié en que, aunque existan miles de obras registradas en SADAIC (más de 10.000 composiciones), muchas veces se opta por lo ajeno.
Sobre las fusiones con ritmos latinoamericanos que poco tienen que ver con la identidad argentina, fue tajante: «Estamos llenos de historia y de cosas maravillosas. No es necesario recurrir a eso, pero el marketing a veces manda».
Defensa del patrimonio
A pesar de su postura firme, Coquimarola aclaró que no se trata de «cerrar las puertas» de forma arbitraria, sino de «encaminar» a la Fiesta. «No es que tengamos que ser celosos y frenar todo, pero tenemos que cultivar nuestro patrimonio. No podemos dejar las cosas libres al azar», explicó.
En ese sentido, valoró que artistas de otros géneros incorporen el chamamé, pero pidió reciprocidad y coherencia: «A nosotros nos sirve que Los Nocheros vengan y canten chamamé, pero lo importante es que después lleven nuestra música a otros festivales del país».
Finalmente, el músico subrayó la autosuficiencia del género y expresó la imperante necesidad de salvaguardar al género litoraleño.
«El chamamé no tiene necesidad de que lo defendamos, pero sí de que lo encaminemos», concluyendo que la Fiesta Nacional debe priorizar la identidad que la hizo grande antes que las exigencias comerciales del momento.
