Lo hizo por medio de un proyecto que fue aprobado por el Ministerio de Salud de la Nación.
Corrientes entró oficialmente en la carrera de la investigación del cultivo de Cannabis con fines medicinales. Lo hizo a través de un proyecto encarado por los especialistas del Instituto de Botánica del Nordeste (Ibone), organismo de doble dependencia entre la Unne y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y una empresa privada, que busca analizar materiales genéticos de esta especie y su multiplicación, una vez determinadas sus adaptaciones a la región y sus cualidades benéficas en el tratamiento de diferentes enfermedades.
«Lo importante es que este proyecto fue aprobado por el Ministerio de Salud de la Nación. Es el primero aprobado para la provincia y es uno de los diez en el país que trabajan en esta temática específica», dijo a El Libertador la ingeniera agrónoma María Marassi, responsable técnica de la investigación.
Según explicó la investigadora, los especialistas del Ibone se ocuparán del desarrollo de protocolos de micropropagación y de perfiles genéticos de la especie Cannabis sativa con materiales que la empresa Brest & Brest SRL ingresará al país, provenientes de bancos de germoplasma de países como Estados Unidos y España, tras la aprobación del Instituto Nacional de Semillas.
«A esos materiales, se les va a hacer un perfil genético. Se los va a evaluar a campo, porque es posible que algunos se adapten bien para el cultivo en esta zona, pero es posible que otros no. Todo eso se tendrá en cuenta, a la vez que se analizan las propiedades medicinales de cada uno y luego se clonarán aquellos que reúnan una buena adaptación y propiedades medicinales», agregó la ingeniera.
«Encarar este proyecto representa un enorme desafío para el equipo, ya que nuestros conocimientos están orientados a otras especies, como arroz o maní en los que tenemos una amplia trayectoria de investigación en la región. Tenemos grandes expectativas porque se trata de un proyecto que tendrá un gran impacto en el futuro, cuando la sociedad pueda acceder a cada una de las variedades específicas para determinados tratamientos», concluía la investigadora en una nota publicada en la página oficial del Conicet.
Marassi también puso en relieve el interés de la firma privada por desarrollar este proyecto teniendo en cuenta las capacidades técnicas sobre cultivos in vitro y genética de los investigadores del Ibone. «Es una empresa correntina que buscó a especialistas de la provincia para llevar adelante este trabajo tan importante», indicó.
