«Tenemos que seguir organizándonos, creando redes, articulando acciones desde la identidad y autonomía de cada institución para trabajar a favor de la vida, en todas las etapas que se nos invitan, como la concientización, la prevención, acoger a la persona concreta en esa circunstancia y ahí entra de manera particular el Estado municipal, provincial y nacional proveyendo los profesionales para atender acoger y acompañar».
Monseñor Canecin durante la homilía que pronunció en la catedral, hizo un «llamado a la acción, porque, es necesario generar entornos donde sea posible hablar sin miedo, escuchar sin juzgar y acompañar» y, convocó a las autoridades e instituciones a asumir un rol activo en la prevención del suicidio.
El obispo puso «en manos de Dios el cuidado de la vida y la preocupación que genera esta problemática, porque en estos tiempos esta ciudad vivió momentos difíciles y muchas familias están pasando por el dolor de estas situaciones», por eso, exhortó a «renovar la esperanza ya ser instrumentos de paz y consuelo».
«Prevenir el suicidio no es solo tarea de especialistas, es un compromiso social, educativo, institucional y humano» subrayó.
«Tenemos que pedir a Dios que nos regale la gracia de ver cada uno desde sus talentos, sus tiempos, sus lugares en la Iglesia y en la sociedad podamos crear una red que contenga, acoja y acompañe. Que promueva el designio de Dios, que es vida y vida en abundancia» dijo.
Comentó que días pasados convocó a los sacerdotes, diáconos, religiosas y representantes de establecimientos educativos católicos, para coordinar acciones y de esa reunión surgió un grupo que se denomina «Ayúdanos a cuidar la vida» que es una oración a Dios, pero a su vez, una invitación al hermano, es una mano tendida.
Remarcó que es necesario «articular y tejer redes con todas las instituciones» porque «nadie puede solo dar respuestas a esta problemática ya tantas otras».
Animó a todos los agentes de pastoral, “Estamos llamados a recordar que la vida no solamente es un don de Dios sino también a cuidarla y promoverla con mayor fuerza que nunca»
.Se fortalece en la comunidad con la presencia del Señor resucitado y con la ayuda solicitada y recíproca».
El obispo pidió unirse en oración por las víctimas y sus familias. «Que cada uno de nosotros podamos preguntarnos yo desde mi lugar, desde la edad que tengo desde mi lugar en la Iglesia y en la sociedad, que puedo hacer un favor de la vida», señaló.
Recordó que el papa Francisco nos hizo «tomar conciencia de que todo está interrelacionado, el Universo entero con cada ser humano, con cada pensamiento, cada palabra y cada actitud. Todo tiene repercusión en todo, por, eso es importante entretejer redes» conclusiones. –
