Incendios rurales y forestales quemaron ayer más de 5.700 hectáreas en el paraje rural Pancho Cué y en cercanías con la ruta 36, en el departamento de General Alvear.
El fuego quemó producción, pastizales, montes, arboledas y postes de redes de energía eléctrica, entre otros.
La sequía no da tregua y Corrientes sigue en emergencia y alerta constante. A la escasez de agua se le suman las altas temperaturas, lo que viene ocasionando importantes focos en distintos puntos del interior provincial.
Los bomberos y brigadistas trabajan a destajo, incluso en zonas de difícil acceso.
