El economista goyano Estanislao “Tani” Arce destacó el impacto de la desaceleración inflacionaria y aseguró que comienza a observarse un cambio en las expectativas de las familias, especialmente en el interior del país. La confianza de los consumidores mostró una nueva señal positiva.
El último relevamiento del Centro de Investigación de la Universidad Torcuato Di Tella registró 2,37% respecto de septiembre y de 3,34% frente al mismo período del año anterior, en un contexto en el que la fuerte desaceleración de la inflación comienza a modificar las expectativas económicas.
El economista Estanislao “Tani” Arce, durante una entrevista en LT6 AM 1200, explicó que el indicador analiza tres grandes dimensiones: las expectativas sobre la economía futura, las condiciones para adquirir bienes durables e inmuebles y la percepción que cada consumidor tiene sobre su propia situación económica.
Destacó el comportamiento registrado en el interior del país, donde la confianza mostró una evolución superior a la de CABA y el Gran Buenos Aires.
Uno de los datos que consideró más relevantes es que 61 de cada 100 consumidores del interior consultados creen que su situación económica mejorará durante el próximo año.
Para Arce, este resultado refleja un cambio en las expectativas y muestra que una parte importante de la población comienza a percibir que el escenario económico puede mejorar.
“La gente hoy puede prever sus consumos”, sostuvo, al comparar la situación actual con un escenario en el que los precios aumentaban de manera constante y las familias buscaban anticiparse a las subas mediante la compra de stock.
En su análisis, la reducción de la inflación constituye uno de los principales cambios del actual escenario económico.
“No digo que ya está solucionado, pero una inflación mensual de 1,7% es un logro teniendo en cuenta que la Argentina tenía una inflación anual de 300% y que llegó a registrar 25% mensual en diciembre de 2023”, señaló.
Remarcó que la estabilidad de precios tiene un impacto importante sobre los sectores de menores ingresos, que disponen de menos herramientas para proteger sus ahorros frente a la inflación.
“El hecho de que haya bajado la inflación tan drásticamente beneficia al consumidor que menos tiene”, afirmó.
El índice también refleja las expectativas vinculadas con la compra de automóviles, electrodomésticos e inmuebles.
Según Estanislao Arce, la mayor previsibilidad permite comenzar a proyectar este tipo de adquisiciones, aunque aclaró que todavía existen dificultades en el consumo de bienes masivos.
“Yo no digo que hoy estamos en la panacea, pero, en comparación de dónde venimos, hoy estamos mucho mejor”, sintetizó.
Sostuvo que uno de los principales objetivos planteados por el presidente Javier Milei fue precisamente combatir la inflación y consideró que la reducción registrada constituye un resultado significativo de la política económica aplicada.-+
