El encuentro se realizó en Florencio Varela tras la participación del presidente en el Tedeum. «La unidad es primordial, porque enfrente tenemos la amenaza de siempre, la amenaza de los que gobernaron cuatro años e hicieron caer el salario real 20 puntos», afirmó.
En otra parte, recordó que el 25 de mayo de 2003, cuando asumió el expresidente Néstor Kirchner «antes de tomarnos juramento dijo algo de lo que nunca me voy a olvidar, dijo: ‘finalmente nosotros somos hombres comunes con responsabilidades importantes'».
«Y no todos pensamos igual, porque nadie tiene la verdad, todos somos dueños de una verdad relativa, y en todo caso contraponiendo la verdad relativa tal vez alcancemos una verdad superadora», señaló y pidió que «tomemos las palabras de Néstor».
«Yo quiero seguir siendo un hombre común con responsabilidades importantes y quiero festejar con mi pueblo este 25 de Mayo y quiero decirle a todos que sean libres de pensar, de decir, que estemos unidos para que esa derecha maldita nunca más vuelva a la Argentina», expresó el Presidente.
En ese contexto, señaló que «es un día particularmente distinto» porque «hace 19 años Néstor asumía la presidencia de la Nación y yo tenía el privilegio que me daba Néstor de asumir como Jefe de Gabinete de su gobierno».
De ese modo, Fernández advirtió que «muchas veces piensan que la economía popular son los planes sociales, pero hay miles de trabajadores que todos los días se empeñan para buscar el sustento diario para ellos y sus familias» y sostuvo que «la economía popular ha construido algo singular, que es distinto de la economía formal».
«La economía popular crece y se desarrolla sobre un principio central que se llama solidaridad, en la economía popular, como dice el papa Francisco, nadie se salva solo, en la economía popular hay una vida comunitaria donde todos les tienden la mano al otro para ayudarlo a pasar el momento que está pasando», explicó el mandatario.
Asimismo, puso de relieve que se trata de la «solidaridad que hace de esta Argentina un pueblo distinto, es la solidaridad del buen samaritano del que habló hoy el cardenal Poli, que me animo a suscribir todas sus palabras», porque «nos llamó a la reflexión de ser solidarios con el que necesita, a la reflexión de que nadie se salva solo, de entender que somos un país, una comunidad que tiene un destino común y ese destino común debemos construirlo con todas y todos adentro».
En declaraciones realizadas después a la prensa, cuando se retiraba del almuerzo a las 15.30, el Presidente dijo que «tenemos un problema muy serio con la inflación que se está dando en todo el mundo» y señaló que «fue parte de mi charla con (el canciller federal alemán, Olaf) Scholz y (el presidente de Francia, Emmanuel) Macron».
«Le he pedido a Europa que tome nota de los efectos negativos de la guerra porque están empobreciendo al hemisferio sur, que no tiene lugar para pasar más hambre», sostuvo.
Asimismo, señaló que «entre el cambio climático que ha vuelto desértica muchas zonas, la pandemia que atacó a muchos y ahora esta guerra cruenta, es hora de que la humanidad abra los ojos porque así no se puede seguir».
