La petrolera Shell fue la primera en aplicar la suba, que oscila entre el 3,5 % y el 5 %. Hoy o mañana se sumarán seguramente YPF, Axion y Puma. El mes que viene habrá un nuevo ajuste, que rondará el 3,8 %, de acuerdo con lo anunciado por el Gobierno nacional.
Las estaciones de servicio Shell aplicaron ayer la segunda suba del año, luego del ajuste de enero. El porcentaje varió de acuerdo al tipo de combustibles, oscilando entre 3,5 % y 5 % según el caso. En tanto, de acuerdo con lo previsto, hoy o mañana se sumarán las petroleras YPF, Axion Energy y Puma, completando las empresas con mayor presencia en el mercado argentino.
De esta manera, con la nueva actualización, el litro de nafta súper de Shell se vende a
$ 199,90; la premium, a $ 247,40, y el gasoil refinado llegó a los $ 305,50 el litro. Esta empresa tiene la particularidad que, a diferencia de YPF, no cuenta con precios unificados en sus estaciones de servicio, por lo que pueden haber diferencias de hasta $ 10 por litro dependiendo de dónde se cargue.
En un contexto económico alarmante para los trabajadores, el costo para poder trasladarse en un vehículo propio sigue creciendo de manera acelerada.
Con el nuevo cuadro de precios, llenar el tanque de un automóvil promedio cuesta $ 11.115 aproximadamente si se toma como referencia un depósito de combustible de 45 litros. En caso de autos o camionetas más grandes, el valor se dispara varios miles de pesos más.
En la comparación interanual, vale decir que llenar el tanque en 2022 costaba poco más de $ 7.000 y, en 2021, cerca de $ 4.000. De esta manera, en apenas dos años el costo prácticamente se triplicó. Lo más llamativo quizás es que esta escalada se dio a pesar de que los combustibles estuvieron varios meses con sus precios congelados e incluso el Gobierno nacional pospuso reiteradamente una actualización impositiva que hubiese impactado directamente en lo que paga el consumidor.
Tercera
La suba que comenzó a aplicarse ayer es la tercera consecutiva de un total de cuatro previstas por el Gobierno, que decidió incluir a los combustibles en el programa Precios Justos. Fue un 4 % en diciembre, 4 % en enero y otro 4 % aproximadamente ahora. En tanto que el mes que viene se espera una actualización de alrededor de 3,8 % en las pizarras de las estaciones de servicio de todo el país.
Lo que pasará a partir de abril es aun una incógnita. El pedido de los estacioneros es que puedan seguir los ajustes para recuperar rentabilidad y que el precio sea congruente con los valores que se manejan a nivel internacional y con el índice inflacionario. Por su parte, la Nación busca frenar la escalada de precios por cuestiones económicas y también políticas, ya que este año habrá elecciones.
Impacto
Además del encarecimiento del costo particular, las subas de los combustibles tienen además un impacto importante en los servicios y en el precio de diferentes productos. Los remiseros y taxistas ya estudian su esquema de rentabilidad para definir si podrán esperar hasta marzo para subir su tarifa, o tendrán que retocar el cuadro ahora.
Asimismo, el costo del flete es uno de los factores que más hizo encarecer los productos de verdulería. Al respecto, el referente de la Cámara Argentina de la Actividad Frutihortícola Marcos Danuzzo había comentado, en diálogo con República de Corrientes, que el traslado de frutas y verduras desde la chacra hasta el mercado aumentó cerca de un 75 %. Esto representa una complicación importante para los productores y además repercute directamente en el precio que pagan los consumidores en la góndola.
