A la espera de la reactivación de la actividad legislativa, el Poder Ejecutivo se prepara para girar la norma a la Cámara de Diputados y empezar a negociar la letra que involucró a los ministros Luis Caputo (Economía) y Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado) y al titular del organismo, Santiago Bausili.
Como supo plantear el libertario, el nuevo proyecto aspirará a que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) se limite a «un servicio de liquidez a la economía», y a dotar de mayor independencia al organismo.
Además, incluye la posibilidad de prohibir la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal y endurecer las condiciones para modificar la integración del directorio y eliminar las utilidades contables o «ficticias», con la única excepción de escenarios vinculados a procesos de deflación.
En la eliminación de los cinco objetivos, que serán sintetizados en un único propósito, la Casa Rosada buscará además poner fin al esquema de letras intransferibles utilizado para asistir financieramente al Estado e impulsar un régimen de sanciones penales para los funcionarios que vulneren la autonomía del Banco Central o habiliten la emisión monetaria.
Agencia NA
