Después de dos años, volvió a desarrollarse de manera presencial la 43ª Peregrinación Juvenil del NEA a Itatí. Fue multitudinaria la manifestación de fe que también se observó en la misa central que se desarrolló hoy a las 9 en las escalinatas de la basílica. (https://www.republicadecorrientes.com/29099-barbaro-hablo-de-los-distintos-tipos-de-pobreza-y-de-la-riqueza).
Allí, se escucharon cánticos, la homilía y el manifiesto de los jóvenes que en el primer tramo de su mensaje indicaron que después de un par de años de espera y desconcierto, «podemos cobijarnos nuevamente bajo su manto». Haciendo referencia en este punto a la importancia de poder volver a peregrinar hasta los pies de la Virgen de Itatí.

Luego, señalaron que el tiempo transcurrido -durante la pandemia de coronavirus- dejó «muchas heridas en la sociedad, sobre todo en los jóvenes».
En este contexto, expresaron que en sus mochilas de peregrinos no solo trajeron lo necesario para caminar «sino también los recuerdos de muchos promeseros, familiares y amigos que ya no están».
Luego, se refirieron a que hay jóvenes que «están paralizados por el miedo, las adicciones, la violencia, el abandono, la desigualdad social y la crisis económica y políticas».

Participación
En otro tramo de su manifiesto, los jóvenes plantearon: «Clamamos por un lugar en la Iglesia». Sobre esto, acentuaron que quieren que «sus opiniones sean tenidas en cuenta a la hora de tomar decisiones».
Después, añadieron que «queremos laicos, sacerdotes y obispos dispuestos a caminar con nosotros, a guiarnos y aconsejarnos en este proceso». Un requerimiento que generó un extenso aplauso, al igual que el pedido de fortalecer el rol de la asesoría que brinda la Pastoral de la Juventud.
Por su parte, los jóvenes aseveraron: «Queremos con ayuda del Espíritu Santo caminar juntos, crear puentes y encarnar las soluciones propuestas en nuestra región».
A su vez, remarcaron que quieren poner su talento al servicio del pueblo de Dios. Y en este sentido, afirmaron que «queremos escuchar y aprender de nuestros adultos, defendiendo y cuidando a nuestros hermanos más vulnerables».
Y en el tramo final de su manifiesto, los jóvenes aseveraron: «te necesitamos para vivir en comunión, porque sin ti nada podemos».
Traspaso
Después, de la lectura del manifiesto se concretó el traspaso de la imagen peregrina de la Virgen de Itatí, de la diócesis de Oberá (Misiones) a la de Resistencia (Chaco).
Y el fin de la multitudinaria celebración, lo marcó el tradicional saludo de la imagen de María de Itatí.
