El mandatario correntino ratificó su apoyo a eliminar las PASO y dejó la definición en manos del Congreso. Sus declaraciones coincidieron con las negociaciones que impulsa la Casa Rosada para incorporar colectoras y reunir los votos necesarios para suspender las primarias.
La discusión sobre el futuro de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) se reinstala en el centro de la agenda política nacional y encuentra una definición clara desde Corrientes. El gobernador Juan Pablo Valdés ratificó su respaldo a la eliminación de las primarias nacionales, mientras la administración de Javier Milei intensifica las negociaciones con gobernadores para construir una mayoría parlamentaria que permita suspenderlas e incorporar un esquema de colectoras en el marco de la Boleta Única de Papel.
La posición del mandatario correntino se conoció en momentos en que la Casa Rosada despliega conversaciones con mandatarios provinciales y bloques legislativos para reunir los votos necesarios en ambas cámaras.
Desde la óptica del Gobierno nacional, la reforma apunta a reducir el calendario electoral y facilitar acuerdos políticos. Desde la oposición, en cambio, advierten que el cambio modificaría las reglas de competencia y el modo en que las fuerzas políticas ordenan sus candidaturas.
Postura de Valdés
Consultado sobre una eventual directiva para los legisladores correntinos, Valdés fijó una postura que coincide con el planteo que viene sosteniendo la alianza oficialista provincial.
«Mire, nosotros creemos en la eliminación de las PASO. Entendemos que es una elección que está de más. Todos sabemos lo que le significa a los argentinos cada vez que hay que ir a una elección de PASO para elegir autoridades nacionales», sostuvo en diálogo con la prensa local.
El gobernador argumentó que las coaliciones pueden resolver sus diferencias sin necesidad de recurrir a una primaria obligatoria y puso como ejemplo la experiencia política de Corrientes.
«Entendemos partidariamente que cuando hay voluntades las alianzas se acomodan, las listas se pueden ordenar, sino fíjese lo que es el caso de Vamos Corrientes. Somos muchísimos partidos con listas ordenadas, siempre producto del consenso y el diálogo entre los partidos. Esta es nuestra posición», afirmó.
No obstante, evitó anticipar el desenlace legislativo y dejó la resolución en manos del Congreso. «Vamos a ver cómo se termina resolviendo en la Cámara de Diputados y Senadores», concluyó.
Cambios nacionales
La definición de Valdés adquiere relevancia porque llega en paralelo a la estrategia política que despliega el Gobierno nacional. Tras la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y la asunción de Diego Santilli, la administración de Milei ubicó la suspensión de las PASO entre sus principales prioridades legislativas y abrió una ronda de conversaciones con gobernadores aliados para garantizar el tratamiento del proyecto.
Propuesta oficial
Según trascendió en medios nacionales, la propuesta oficial contempla suspender las primarias nacionales e incorporar un mecanismo similar al de las colectoras dentro del sistema de Boleta Única de Papel. Aunque el Gobierno evita utilizar esa denominación, la iniciativa permitiría que distintos espacios políticos compartan la candidatura presidencial de Milei sin necesidad de conformar alianzas electorales formales.
La lógica política detrás de la propuesta es doble. Por un lado, el oficialismo sostiene el argumento del ahorro de recursos públicos y la reducción de la cantidad de elecciones. Por otro, busca construir una herramienta que facilite acuerdos con gobernadores y fuerzas provinciales, permitiéndoles conservar identidad partidaria, bloques propios y candidatos locales mientras acompañan la boleta presidencial libertaria.
Boletas
En ese esquema, las provincias gobernadas por aliados aparecen como actores centrales de la negociación. La posibilidad de «colgar» candidaturas locales de la boleta presidencial de Milei podría transformarse en un incentivo para algunos mandatarios, especialmente en distritos donde el Presidente conserva un caudal electoral significativo.
Sin embargo, las conversaciones todavía están lejos de una definición. Incluso entre los sectores dialoguistas admiten que no existe un diseño definitivo sobre cómo funcionaría el nuevo sistema, cuántas colectoras podrían habilitarse ni cuál sería su implementación concreta dentro de la Boleta Única. Esa incertidumbre también alcanza a la Unión Cívica Radical, fuerza cuyos votos serán determinantes en el Senado para alcanzar la mayoría absoluta que requiere una reforma electoral de estas características.
Desde Corrientes, mientras tanto, la señal política de Valdés resulta nítida. El mandatario alineó su postura con la eliminación de las PASO, defendió el consenso como mecanismo para ordenar las coaliciones y dejó abierta la decisión final al debate parlamentario.
En un escenario donde la Casa Rosada busca consolidar apoyos entre los gobernadores, la posición del jefe del Ejecutivo correntino se incorpora a una discusión que excede el calendario electoral y anticipa una nueva etapa de negociación entre Nación y provincias de cara a la reforma política que impulsa el oficialismo.
