En medio de tantas noticias difíciles, una historia con final feliz se robó todas las miradas. “Piru”, un pequeño cachorro que había sido abandonado a la vera de una ruta, fue rescatado y adoptado por el personal de la Unidad PRIAR de La Cruz.
Los efectivos decidieron brindarle un hogar y desde ahora el perrito formará parte de la unidad, donde recibirá los cuidados necesarios y crecerá rodeado de quienes le dieron una segunda oportunidad.
Aunque hoy todavía es un cachorro, quienes lo adoptaron aseguran que con el paso del tiempo será un compañero inseparable del personal policial. Una muestra de que, además de cuidar a la comunidad, también hay lugar para los gestos de solidaridad y amor hacia los animales.
