La Policía Rural y ecológica de Capital, Recursos Naturales y Prefectura Naval realizaban controles sobre el río Paraná, en la zona de Cables, cuando encontraron una canoa identificada como “FACU”. Por la mañana ya habían advertido a su ocupante que no podía utilizar el mallón porque se encontraba en una zona vedada.
Sin embargo, horas después, al regresar por el mismo lugar, comprobaron que la red estaba nuevamente en el agua.
Cuando intentaron identificarlo y notificarle la infracción, el hombre se resistió y, según el informe policial, sacó un cuchillo, cortó una soga y comenzó a escapar en la embarcación. A unos 50 metros de la costa se tiró al río, nadó hasta tierra firme y desapareció corriendo entre la vegetación. Fue identificado como H.R.R., domiciliado en Isla del Cerrito, Chaco. La canoa, el motor, una extensa malla, un teléfono celular, documentación, dinero en efectivo y numerosos elementos personales quedaron secuestrados.
La Fiscalía, a cargo del Dr. Ángel Eugenio Machado, dispuso iniciar una causa por supuesto atentado y resistencia a la autoridad. Lo que empezó como un control de pesca terminó con una fuga por agua y tierra… pero dejando atrás prácticamente todo lo que llevaba y se evito que sigan depredando nuestro Río en época de desobe
