En un hecho sin precedentes por la rapidez de la respuesta judicial, un hombre fue condenado por un caso de abigeato apenas cuatro días después de haber cometido el delito. El resultado fue posible gracias al trabajo coordinado entre la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas Rural y Ambiental de Mercedes, a cargo del Dr. Gerardo Humberto Cabral, y la Policía Rural y Ecológica, que logró detener al autor en flagrancia y reunir pruebas contundentes en tiempo récord.
El hecho ocurrió el 20 de junio en el establecimiento rural «Santa Faustina», sobre la Ruta Provincial N.º 132, donde Daniel Alberto Romero, alias «Cambacho», faenó un ovino, ocultó parte de los restos en un galpón y escapó con la carne fraccionada en dos mochilas. Sin embargo, apenas una hora y media después del hecho, una patrulla de la Policía Rural que realizaba recorridas preventivas en el marco del Plan Integral contra el Abigeato interceptó al sospechoso mientras circulaba en una motocicleta transportando la carne robada. Al no poder justificar su procedencia, fue aprehendido en flagrancia.
La investigación avanzó con rapidez gracias al trabajo pericial desarrollado por el médico veterinario policial, Comisario Federico Lottero, quien determinó que los cortes secuestrados correspondían al mismo animal cuyo cuero había sido hallado oculto en el establecimiento rural. A ello se sumó el informe de la Oficina de Marcas y Señales, que confirmó que la señal del cuero pertenecía al productor damnificado. Además, los especialistas establecieron que la carne no era apta para el consumo humano por haber sido obtenida mediante una faena clandestina, sin controles sanitarios y con pérdida de la cadena de frío.
Frente a la contundencia de la prueba reunida por la Fiscalía y la Policía Rural, el imputado aceptó su responsabilidad mediante un juicio abreviado pleno. La jueza de Garantías, Dra. Simy Benazayag, homologó el acuerdo y condenó a Romero a dos años de prisión de ejecución condicional, además de imponerle una multa equivalente al doble del valor del animal sustraído y el decomiso definitivo de los elementos utilizados para cometer el delito. Como parte de las reglas de conducta, el condenado deberá mantener una prohibición absoluta de acercamiento al establecimiento rural donde ocurrió el hecho durante el plazo fijado por la Justicia. Desde la Fiscalía Rural y la Policía Rural destacaron que este caso refleja la eficacia del nuevo sistema procesal penal cuando existe un trabajo coordinado entre investigadores, peritos y autoridades judiciales, permitiendo brindar una respuesta rápida y efectiva frente a los delitos que afectan a los productores y a la actividad rural en la provincia.
