Citó el plan pastoral diocesano: «Todo con los jóvenes, nada sin los jóvenes».
«La destrucción del planeta es porque no descubrimos la vocación de ser cuidadores de la casa común; la guerra es porque no descubrimos la vocación a la fraternidad», advirtió.
Instó a los jóvenes a buscar en la oración, la Palabra y los sacramentos los medios para «escuchar, discernir y responder».
Destacó el mensaje del Papa León XIV para esta jornada, señalando que su santidad definió la vocación como un «camino de belleza» y un diálogo íntimo con Jesús » el pastor bello».
El obispo hizo un llamado para «trabajar denodadamente para crear la cultura vocacional, en cada familia, escuela y parroquia, con el objetivo de que cada joven encuentre el lugar que Dios soñó para él desde la eternidad».
Retomando un principio del movimiento Scout, el obispo animó a los presentes a «dejar el mundo un poco mejor de cómo lo encontramos».
Concluyó su mensaje pidiendo que, a través del descubrimiento de la propia vocación sea posible dejar «una Iglesia con un poquito menos de arrugas, tal como Jesús la soñó al fundarla». –
