En su homilía, monseñor Canecín profundizó en el camino sinodal y recordó las tres orientaciones del Plan Diocesano de Pastoral: la centralidad en Jesucristo, los jóvenes y la misión.
Remarcó que «todo está ordenado a la misión; la Iglesia y la sinodalidad son para la misión».
«Es importante descubrir de dónde nace la misión: nace del corazón de Dios Padre, que quiere que todos los hombres se salven. Por eso, el Hijo eterno se encarna; la encarnación se da porque hay una misión. Jesús es el misionero del Padre» dijo el obispo.
«Jesús dijo que en la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. La llave para entrar es la huella digital, y como no existen dos huellas iguales, cada uno tiene su lugar» ejemplífico.
El obispo enfatizó que «La Iglesia la formamos todos los bautizados, por eso todos, todos, todos tenemos que ser misioneros», subrayó.
«El Evangelio se anuncia primero con la vida. Como decía San Francisco, siempre tenemos que predicar, y si es necesario, con la palabra. En la vida tengo que ser misionero, y luego explico con la palabra por qué lo soy» subrayo Canecin.
El párroco de Santa Catalina, presbítero Pedro Pablo Ojeda, expresó la gratitud de la comunidad por la visita del pastor diocesano, destacando que la presencia del obispo reconfortó a los fieles para seguir anunciando la alegría del Evangelio bajo la protección de la Santísima Virgen de la Merced.+
