El intendente Mariano Hormaechea se refirió al “Mundial de Pesca” y explicó que la ampliación del galpón de Costa Surubí, con respaldo provincial, podría permitir un nuevo aumento de cupos, si bien aclaró que todavía no hay una cifra definitiva.
No obstante, fue claro también en que ya anteriormente se amplió el cupo de embarcaciones de 1.200 a 1.400, y que ese techo responde a la capacidad operativa, de seguridad y de servicios del predio, en particular del salón multiespacio. También se evalúa reabrir zonas de pesca en arroyos mediante permisos especiales y se analiza el posible impacto del fenómeno de El Niño en los niveles del río de cara a la competencia. Hormaechea reafirmó que la Fiesta del Surubí es una política de Estado sostenida en el tiempo, de gran impacto económico, que se sostiene con el aporte de los pescadores y el acompañamiento del municipio y la provincia.
Ante las consultas periodísticas, respondió sobre la posibilidad de ampliar el número de inscriptos al Concurso Nacional del Surubí. Dijo que es un tema en el cual tanto la Comisión Municipal de Pesca como el Municipio han sido muy claros y criteriosos. Insistió en que “hay un número que todavía no sabemos cuál va a ser”, y que “un dato central para poder ampliar el cupo” está en la capacidad del galpón, una vez ampliado. “Estamos avanzando en el tema de poder ampliar el salón; y cuando sea el momento, tengamos la información concreta, podamos decir con seriedad, diremos: esta va a ser la cantidad y las condiciones”.
Estamos camino a la edición 50°, y desde un primer momento “pensábamos que la fiesta tenía que ir creciendo de a poco. Por ello, se tomó el criterio de ir creciendo paulatinamente, y al abrir la inscripción tomamos la decisión de que se sumen 200 embarcaciones más. Por eso llegamos de 1.200 a 1.400 embarcaciones”.
“En las 1.400 llegamos a un techo, porque tenés las condiciones de la cancha de pesca, las garantías de darle al pescador que pueda pescar, concursar en las condiciones que se merece; tener un parque cerrado con la seguridad que también se merece el pescador; la posibilidad de darle el servicio de la cena, tan tradicional y tan esperada por todos los pescadores, donde este año ya estuvimos al tope en el salón multiespacio: ya no tiene más lugar. Por eso el gobernador, ese día de la inauguración, nos anunció que nos iba a ayudar a poder ampliar ese galpón, cosa que ya estamos arrancando. Por eso, en ese momento dijimos: “1.400 embarcaciones, las que se pueden”.
CANCHA DE PESCA
El jefe comunal dijo también: “Hay otro dato que hay que poner sobre la mesa: que en estos años tuvimos inconvenientes con la bajada del río, que eso generó tener la cancha de pesca en algunos arroyos. Cuando el río estuvo bajo, la COMUPE tomó la decisión de sacar esas canchas de pesca. Por eso hoy estamos llegando prácticamente a Esquina con las canchas de pesca. Este año, con el gobernador, con el área de Recursos Naturales, el presidente de la COMUPE y yo planteamos la cuestión de que se generen permisos solo para el día del concurso de pesca del Surubí, que se autorice pescar en los arroyos. Hoy tenemos la reserva del Ysoro, que tiene la protección correspondiente, pero está dentro del marco normativo estipulado, que se puede pedir autorización y ahí destrabaríamos algunas cuestiones. Aunque va de la mano con lo que sucede en el predio”, insistió.
“Está la predisposición de estar abiertos al diálogo y encontrar soluciones razonables, que se puedan explicar y beneficien a la mayor cantidad, porque no se puede cumplir con todos”, sostuvo. Y agregó: “Se tomó la decisión de que las embarcaciones de menor cilindrada podrían pescar hasta la zona seis. Los pescadores plantearon que no, que se libere, que no importaba que le tocara la última zona. Este año se va a permitir”.
EL NIÑO
“Después tenemos esta cuestión en el escenario que se viene: vamos a estar saliendo del fenómeno de El Niño”, advirtió Hormaechea. “Vamos a ver qué pasa ahí; tenemos que tomar recaudos para nuestra fiesta. Entendemos que el fenómeno va a empezar en noviembre-diciembre, pero puede ser enero, febrero o marzo; puede dejar consecuencias: en lugar de tener un río bajo, podemos tener un río alto. Todas esas variantes: se trata de tomar las mejores decisiones y ponerlas sobre la mesa para que el pescador esté informado. Tratamos de darle el marco de razonabilidad y ahí se van resolviendo los problemas”.
Sobre el costo de la fiesta en el contexto económico actual, respondió: “Me parece que esto es consecuencia de una política de Estado municipal que siempre estuvo apoyando en todas las gestiones”. Finalmente destacó que la FNS “es un fenómeno que se da y que comienza en nuestra identidad, en lo que somos, en lo que transmitimos”. “Ahí hay una organización responsable, que es seria, transparente, y que se refleja en la fiscalización. Desde ahí, y con el acompañamiento de la Municipalidad y el Estado Provincial, se pueden lograr propuestas con premios que siempre motivan a los pescadores”.
