El fenómeno abarca a toda la cuenca. Yacyretá constituye el último eslabón de una cadena de cerca de 70 represas ubicadas aguas arriba, por lo que el manejo de esos embalses condiciona el volumen de agua que llega al complejo y posteriormente continúa hacia el territorio correntino.
La preocupación aumentaría si el nivel alcanza los 4,50 metros, cota que marca el inicio de la inundabilidad. A partir de allí podrían quedar bajo agua barrios, zonas ribereñas e islas.
Además de Ayolas, el seguimiento comprende Yabebyry y Cerrito, en Ñeembucú, y el litoral hasta la confluencia, hacia donde avanzará la onda de crecida.
Ante este escenario, Yacyretá activó su protocolo de acciones territoriales y realizará controles diarios para anticipar eventuales evacuaciones. En las localidades correntinas próximas a la represa, entretanto, se mantiene la vigilancia sobre la evolución del Paraná, aunque hasta el momento no fueron informados evacuados.
