La comercialización se inició como una alternativa para los productores ante las condiciones de los campos de la Patagonia. La comercialización de carne de burro en la provincia de Chubut es furor. La propuesta, que pone en debate la tensión entre la tradición y la innovación, fue bien recibida por los clientes y en pocas horas se agotaron todos los cortes en una carnicería de Trelew.
“Esto no surge de la crisis económica del país, que no la niego, sino de una crisis productiva. Acá en el sur, realmente con la sequía y el avance de los depredadores no podíamos hacer otra cosa», señaló Gimena, dueña de una carnicería de Trelew que comenzó a vender este tipo de carne en los últimos días y tuvo muy buena aceptación por parte de su clientela. En esa línea, remarcó: «Es una alternativa a los campos que nosotros tenemos. No tenemos los campos de la provincia de Buenos Aires. Acá son secos por la falta de lluvia y con pastura escasa, lo que hace que el burro sea un animal perfecto para producir”.
Según detalló Gimena, la carne de burro presenta características similares a la vacuna, tanto en su sabor como en los cortes. “Es una media res de 60 kilos, con todos los mismos cortes: nalga, cuadrada, asado con hueso, aguja. El sabor y el gusto es muy similar”, sostuvo. Además, destacó que se trata de una carne tierna y con bajo contenido graso.
La producción, sin embargo, tiene tiempos más largos que otras alternativas: “Lleva más de dos años tener un animal para vender”, advirtieron, lo que podría impactar en el precio final a futuro.
