«Me quebraron psicológicamente. Tenía 17 años, y muchas necesidades. Me tuvieron retenida y sentí mucho miedo. Estuve unos 8 meses y a ésta altura agradezco haber salido a tiempo», contó Danisa, una joven que pasó por el infierno en Monte Caseros.
«Vivía pensando como llevar plata a ese lugar. Llegué a no quererme, a pensar que no servía para nada. No sabía ni lo que quería», expresó, en una charla impactante con Radio Dos. Danisa es de Monte Caseros, actualmente tiene 28 años y a los 17 cuando salió desde el campo a estudiar profesorado en Ciencias de la Administración a la ciudad del sur provincial.
No tenía donde vivir y pasaba sus días alojada en casa de amigos. Hasta que un día su vida cambió cuando uno de sus conocidos donde ella estaba parando formaba parte de una secta.
A partir de ese momento con el argumento de una «pulsera» que la iba a proteger su vida cambió radicalmente durante 8 meses hasta que logró escapar de esa situación
Danisa, contó: «la secta umbanda era como una familia para mí, como una contención en ese momento, tenía 17 años, mi papá no tenía para pagarme para ir a la facultad, entonces empecé a trabajar, pero no tenía alojamiento iba de una casa en otra»; y añadió: «hasta que llegué a la casa de un conocido, y él me metió en la religión umbanda».
Asimismo, la joven comentó: «empezaron a exigirme plata, no podía alquilar nada, porque de lo que trabajaba no ganaba tanto, me tuve que conseguir otro trabajo, era niñera y moza, ellos me sacaban toda la plata»; y mencionó: «conocí en la religión a Betty, que estaba intentando salir de ahí, me llevó a su casa, me trató como una hija desde el inicio».
A su vez, Danisa, expresó: «sentía miedo porque mi conocido seguía diciéndome que tenía ir para tener un futuro mejor, hasta que Betty me dijo que no vaya más, que me hacía mal, pero yo iba por miedo a que me hagan algo»; y señaló: «yo estaba muy mal, me sentía mal psicológicamente, no quería comer, me sentía gorda».
Al mismo tiempo, la joven, afirmó: «gracias a Betty pude salir de ahí, pero vivía con miedo, esa gente me seguía, yo iba al cementerio a visitar a mi mamá y encontraba fotos mías enterradas»; y confesó: «tuve que hacer muchos años de terapia para salir de toda esa mentalidad, me sentía vulnerable, me aferré mucho a Dios».
Además, Danisa, remarcó: «recuperé mi amor propio, mi valor, porque yo no me sentía bien conmigo misma. Hoy en día me doy cuenta que las relaciones son muy importantes, que hay que prestar atención con quien nos relacionamos, porque hay personas que te llevan hacia el mal y otras que te hacen bien».
En ese mismo sentido, la joven, indicó: «escribí dos libros, sobre mi historia de vida, hablo de todo lo que normalicé y naturalicé en ese tiempo»; y manifestó: «me hace bien hablar de esto, sí me emociono en algunos momentos, pero es una forma de descargarme y darme cuenta de todo lo que logré, que sí pude salir adelante y no me pasó nada malo saliendo de ahí».
«En un momento no sabía qué quería, quién era yo, cómo estaba, yo estuve 8 meses en esta secta, me quebró psicológicamente. Tenía miedo del teléfono, cada vez que sonaba el teléfono le daba a Betty porque esta gente me vivía amenazando, me exigían plata todo el tiempo» destacó.
Asimismo, Danisa, afirmó: «mis libros son para que la gente no caiga en la secta, porque están desesperados, y buscan una salida rápida, una solución a su situación, porque esta gente usa cualquier cosa para captar gente nueva»; y enfatizó: «Betty es mi mamá del corazón, ella me ayudó en todo para salir adelante».
A su vez, la joven recordó: «la gente de la secta me decía de todo, que me iba a pasar cosas malas sino volvía con ellos»; y enfatizó: «el día que me senté a comer con mis amigas y estuve sin miedo, tranquila, dije ‘soy libre’ y me sentí feliz».
por último, de la relación con su esposo, contó: «mi esposo me aguantó mucho, dudaba de que me ame, que me haya elegido, y en terapia pude construir mi seguridad, y sé que él me eligió, me tuvo mucha paciencia, me costaba volver a confiar»; y cerró: «me costó asimilar que él me quería por lo que soy de manera desinteresada».
(FUENTE: RADIO DOS)
