La arquitecta Luisina Leyes destacó que la intervención se realizó bajo la premisa de mantener la identidad goyana y el diseño original que vincula a la ciudad con el río, el puerto y el tren.
PRESERVACIÓN DEL PATRIMONIO
Una de las piezas centrales de esta obra es un galpón de usos múltiples que ha sido refuncionalizado, pero conservando su estructura arquitectónica prácticamente intacta.
Este sitio es recordado por la comunidad como la sede del antiguo «Baile del Mar». Al respecto, Leyes señaló que, debido a la escasez de material gráfico de la época, se ha solicitado a los vecinos acercar fotografías al área de cultura para sumar piezas históricas a la muestra permanente.
El lugar, que estuvo bajo custodia de la Prefectura Naval, se mantuvo protegido durante décadas, lo que permitió que las intervenciones actuales fueran mínimas y respetuosas con el patrimonio original.
«Es una realidad que los goyanos veníamos añorando», expresó la arquitecta, subrayando que ahora un sector estará abierto a la comunidad mientras otro permanecerá bajo la fuerza de seguridad.
UN RECORRIDO CULTURAL Y NATURAL
El nuevo paseo ofrece un trayecto que integra la naturaleza con la historia productiva de la ciudad.
Los visitantes podrán disfrutar de:
Contacto con la naturaleza: Un recorrido a pasos de la isla.
Museo del Surubí: El flotante amarrado en esa zona formará parte del circuito.
Plaza Italia: El sector recreativo infantil incluye juegos que representan barcos areneros, símbolos icónicos de la producción local.
Producción local: El espacio contará con muestras de manufactura y productos hechos por manos goyanas.
ETAPAS Y PROYECCIONES FUTURAS
La arquitecta aclaró que, por el momento, el sector funcionará estrictamente como un paseo peatonal y cultural.
Por otra parte, pidió no generar «falsas expectativas» respecto a la instalación de servicios comerciales o inversión privada inmediata, ya que eso corresponde a una planificación futura que aún no ha sido desarrollada.
«Vamos por etapas», puntualizó.
