«No tenemos una recaudación genuina por los servicios que son municipales y dependemos muchas veces exclusivamente de los fondos coparticipables», afirmó el jefe comunal. En ese marco, explicó que la gestión adoptó medidas de austeridad para preservar el equilibrio de las cuentas públicas, entre ellas la reducción de horas extras y la postergación de diversas obras que no revisten carácter prioritario.
«Estamos trabajando en eso con una administración austera», sostuvo Perrota al remarcar que el objetivo principal es garantizar el funcionamiento cotidiano del municipio sin afectar la prestación de los servicios básicos que reciben los vecinos.
Pese a las restricciones presupuestarias, el municipio mantiene algunas inversiones con recursos propios. Entre ellas, el intendente destacó la construcción de una alcantarilla considerada fundamental para la actividad hortícola de la zona. Según explicó, la obra permitirá mejorar el escurrimiento del agua y evitar que uno de los caminos más utilizados por los productores quede intransitable durante períodos de intensas lluvias, especialmente ante los pronósticos que anticipan un posible impacto del fenómeno El Niño.
diario Época
