El presidente Luiz Inácio Lula da Silva lanzó una serie de decretos para detener desde el inicio de su gestión las políticas públicas con la marca del exmandatario Jair Bolsonaro, entre los cuales la suspensión de la política de flexibilización para la adquisición de armas y el inmediato retiro del programa de privatizaciones de la petrolera Petrobras y la de logística Correios y la Empresa Brasileña de Comunicación (EBC), la red de medios públicos.
Según informó en un comunicado el equipo de prensa de Lula, también se restableció el Fondo Amazonia, una caja de donaciones internacionales comandada por Noruega y Alemania que había sido despreciada por el gobierno de Bolsonaro destinada al desarrollo productivo de las comunidades amazónicas.
