Alberto “Cacho” Schiffo es empresario del sector y comentó en Radio Sudamericana que se debe a un empuje en el incremento de los costos de producción, transporte y venta. Recordó que actualmente el consumo per cápita se encuentra en menos de 35 kilogramos por año, por persona, lo que representa un descenso histórico.
La semana pasada entró en vigencia la baja o eliminación de retenciones a algunos cortes de carnes. En el caso de los cortes de vaca de características A, B, C, D y E, excepto en animales vivos, la alícuota fue llevada a cero, al igual que en la carne de cerdo, mientras que para el pollo se redujo un 25%.
La medida fue celebrada por el sector, que lo leyó como una señal en el sentido de sus pedidos para aumentar la competitividad externa de los productores, en medio de una caída del consumo en el mercado interno y de menores precios internacionales en el principal destino de la carne vacuna argentina, China.
Pese a esto, en los últimos días hubo otra suba en los valores de entre 7 y 8 por ciento, lo que representa otro golpe para el bolsillo de los consumidores. Schiffo explicó que el movimiento de precios se debe “un acompañamiento de lo que demandan los supermercados, subas de la luz, combustibles, el valor del operario cárnico”.
El empresario señaló que “el operario cárnico es altamente especializado” y aclaró que la suba mencionada es en el sur del país de entre 12 y 13 por ciento”. Recalcó que el consumo per cápita anual es de menos de 35 kilos por persona, recordando que en el Gobierno de Carlos Menem hubo dos años seguidos de consumo superior a 72 kilogramos.
Indicó que con la quita de retenciones “ayuda mucho a mantener los valores estables en el país y que haya más carne para consumir sin subir mucho en el mostrador en el país”. Asimismo, explicó que “no alcanza la plata para todo, el poder adquisitivo de la gente bajó muchísimo y según estudios del IPCBA, la baja de retenciones empujará el consumo”.
Indicó que con las subas “la industria exportadora está nivelando en cero”, lo que significa es que las ganancias se equilibran para los productores que envían producto al exterior. Expuso que “no perdemos la esperanza de que se vuelva a acomodar”.
(FUENTE RADIO SUDAMERICANA)
