La Dirección de Recursos Naturales volvió a habilitar el sacrificio y transporte de capturas tras dos años de devolución obligatoria. Advierten que la decisión no tiene respaldo científico y atenta contra los recursos ícticos y el turismo de pesca sostenible.
Luego de dos años la Dirección de Recursos Naturales de Corrientes vuelve a habilitar en la provincia el sacrificio de especies para la pesca deportiva, eliminando la devolución obligatoria que regía desde junio del 2020.
Se trata de una medida sorpresiva publicada el 11 de mayo que ya generó repudio en la comunidad de pescadores por el retroceso que implica para el cuidado de los recursos ícticos y el turismo sustentable.
La disposición 246/22 de la Dirección a cargo de Agustín Portela detalla las especies habilitadas para sacrificar con sus respectivos cupos, una práctica que había sido restringida por la bajante del río Paraná y la fuerte presión que ejercen pescadores deportivos y comerciales.
Dentro de ese listado, se aclara que el dorado y el surubí solo podrán ser consumidos en el lugar de pesca, un reclamo que algunos guías venían llevando adelante argumentando que traía perjuicios por el descontento de los turistas de no poder matar sus capturas.
A pesar de la prohibición que regía, hubo numerosos casos reflejados por este medio en los que seudo pescadores deportivos sacrificaban y transportaban sus capturas, muchas veces de forma abusiva.
En el documento se expresa, además, que se tuvieron en cuenta informes técnicos para establecer requisitos de extracción. Sin embargo, desde el Instituto de Ictiología del Nordeste (INICNE), aseguraron que no fueron convocados ni consultados para tomar una decisión.
A su vez habilita el transporte de varias especies con sus respectivos cupos, dentro de las que se encuentran la boga, el manduré, el sábalo y el manduré entre otras.
