Alberto Fernández y Joseph Biden se encontrarán hoy en la Casa Blanca para tratar la crisis económica que sufre el país.
La reunión será en el Salón Oval y su resultado es clave para el plan de estabilidad que articula Sergio Massa: si el presidente convence a Biden que no tiene compromisos estratégicos con Xi Jinping, Estados Unidos jugará a favor del Gobierno frente al directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ya está inquieto por la caída de reservas del Banco Central y el incremento del déficit público.
China pretende vender aviones FJ17 a la Argentina, controlar la Hidrovía y construir centrales nucleares. Estas iniciativas geopolíticas dependen de la decisión política de Alberto Fernández, y Xi presiona en silencio para coronar un movimiento ofensivo en plena área de influencia de Estados Unidos.
Biden calificó a China como enemigo global y aplicará todo su poder regional para que no sume posiciones en América Latina. Ya sabe cuáles son los argumentos políticos del gobierno para justificar sus relaciones comerciales, financieras y militares con Beijing, pero esos argumentos no pesan ante los intereses de seguridad nacional que intenta defender la Casa Blanca.
